dimarts, 20 d’abril de 2010

DICTADO DE CASTELLANO

Panoplias de trabucos, retacos, arcabuces, carabinas y armas de fuego de toda clase y forma, antiguas y modernas, cubrían las paredes, formando pintorescas combinaciones. De un millar de revólveres dispuestos en forma de arañas, brotaban con profusión las luces de gas y, por todas partes, perfectamente distribuidos, modelos de piezas de artillería.